Observación segura

Cómo proteger tus ojos durante un eclipse

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Persona con gafas eclipsadas

Observar un eclipse es una experiencia maravillosa, pero el Sol emite radiación infrarroja y ultravioleta capaz de quemar la retina en segundos si no se toman precauciones estrictas. Aquí tienes las reglas de oro:

La protección imprescindible: gafas eclipsadas

Olvídate de las gafas de sol normales, cristales ahumados, radiografías o CDs antiguos. Ninguno de estos métodos bloquea suficiente radiación.

  • Qué usar: Debes utilizar gafas de eclipse certificadas con la norma ISO 12312-2 y que no hayan caducado.
  • Revisión previa: antes de usarlas comprueba, a contraluz, si están ralladas, rotas perforadas o deterioradas. Si lo están no las uses y deséchalas correctamente. 
  • Cómo usarlas: ponte las gafas antes de mirar al Sol, mira brevemente unos segundos y baja la mirada; repite la observación del eclipse siempre con pausas. Quítatelas solo después de apartar la vista del sol. No olvides revisar las gafas de niños, niñas y personas a tu cargo.
  • Cuando quitarse las gafas: esta es la distinción más importante dependiendo del tipo de eclipse: 
    • Eclipses de 2026 y 2027 (totales):  lo recomendable es dejarse las gafas siempre puestas. No obstante, solo es seguro quitarse las gafas durante los minutos de totalidad absoluta (cuando la Luna cubre el 100% del Sol y se hace de noche). En cuanto aparezca el primer rayo de luz (el 'anillo de diamantes'), debes volver a protegerte inmediatamente. 

    • Eclipse de 2028 (anular): NUNCA es seguro mirar sin gafas. Incluso durante el momento máximo, el 'anillo de fuego' sigue emitiendo luz solar directa suficiente para dañar la vista. Debes mantener las gafas puestas todo el tiempo.

Instrumentos ópticos: peligro extremo

  • Nunca mires al Sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin un filtro solar profesional colocado en la parte frontal (objetivo) del aparato.
  • El error fatal: no uses gafas de eclipse detrás del ocular de un telescopio. La óptica concentra la luz y el calor, lo que derretirá las gafas y quemará tu ojo instantáneamente.

Proyección indirecta (la opción más segura)

Si no tienes gafas certificadas, no mires al cielo; mira al suelo:

  • Proyección: haz un pequeño agujero en una cartulina y deja pasar la luz sobre el suelo o una pared. Verás la forma del Sol proyectada.
  • Naturaleza: fíjate en la sombra de los árboles; las hojas actúan como pequeños agujeros (cámaras estenopeicas) y proyectan cientos de pequeñas medias lunas en el suelo.

Signos y síntomas visuales

  • Mirar al sol durante un eclipse sin protección puede producir retinopatía solar, una lesión por energía solar que puede causar visión borrosa, distorsión y/o un punto ciego central (escotoma) que dificulta actividades como la lectura. En algunos casos, la exposición se ha asociado a agujero macular, una perforación en la zona central de la retina (mácula) que puede requerir cirugía.
  • Los signos y síntomas de lesiones visuales a raíz de un eclipse NO se notan en el momento si no que pueden tardar en aparecer horas o incluso días. 

    • Recuerda: mirar solo unos segundos repetidamente al eclipse sin protección pueden acumular exposición y generar daño

    • Que no duela no significa que sea seguro o que no se haya producido daño en la retina.

¿Cómo saber si unas gafas para eclipse son seguras?

En síntesis, nuestras recomendaciones son las siguientes:

  • El cumplimiento de la norma ISO debe estar indicado claramente. Busca la inscripción «EN ISO 12312-2:2015» en las gafas, su embalaje o las instrucciones. Si solo pone «ISO 12312-1» (uso general), no son aptas para mirar el Sol.
  • Si las has comprado en la UE, deben llevar el marcado CE auténtico, y no simplemente impreso o sellado y sin más justificación.
  • Fíjate en el etiquetado. Debe aparecer el nombre del fabricante, advertencias sobre el uso seguro, instrucciones claras de conservación y, si aplica, una fecha de caducidad.
  • Examina las gafas físicamente. Si el filtro está rayado, suelto, doblado, tiene zonas más claras o se le nota algún defecto, no debes usarlas. Un solo punto débil puede dejar pasar suficiente luz como para dañar la vista.
  • Consulta fuentes fiables. Organismos como planetarios, asociaciones astronómicas o entidades científicas suelen recomendar distribuidores o productos que han pasado controles de calidad.

¿Qué exige la norma ISO 12312-2?

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Gafas eclipse

La norma internacional EN ISO 12312-2:2015 establece los requisitos de seguridad que deben cumplir las gafas diseñadas para mirar directamente al Sol, como ocurre durante un eclipse. Esta norma es distinta de la ISO 12312-1, que regula las gafas de sol normales, y solo la 12312-2 es válida para la observación solar directa.

Según la norma, el filtro debe bloquear casi toda la radiación solar visible: debe dejar pasar como mucho un 0,0032 % de la luz visible, y como mínimo un 0,000061 %. Además, también debe bloquear eficazmente la radiación ultravioleta (UV) y limitar la cantidad de radiación infrarroja (IR) que atraviesa el material. La luz debe estar distribuida de forma uniforme por toda la superficie del filtro, y este debe estar libre de rayaduras, burbujas, manchas o cualquier defecto que pueda dejar pasar más luz de la debida.

El montaje también es importante: las gafas deben cubrir ambos ojos al mismo tiempo y estar fabricadas sin bordes afilados ni materiales irritantes. Si se presentan con montura (como unas gafas normales) o como una lámina en un soporte de cartón, deben sujetar bien el filtro para que no se despegue con facilidad.

Por último, la norma exige que las gafas incluyan etiquetado claro con el nombre del fabricante, instrucciones de uso, advertencias sobre los peligros de mirar al Sol sin protección y, en caso de que el material no sea duradero, una fecha de caducidad.

¿Qué significa que lleven el marcado CE?

Si las gafas se venden en un país de la Unión Europea, deben llevar el marcado CE, que garantiza que el producto cumple con la legislación europea sobre equipos de protección individual (Reglamento (UE) 2016/425).

Pero el marcado CE no es solo un símbolo: debe estar respaldado por pruebas en laboratorio. El fabricante debe haber realizado ensayos que demuestren que las gafas cumplen todos los requisitos de la norma ISO. Sin estas pruebas, el marcado CE no es válido, aunque aparezca impreso en el producto. Además, el marcado CE debe ser visible, legible e imborrable.